TI LOR SU

TI LOR SU

Nos levantamos temprano y mientras desayunamos Dami escribiò sus primeras palabras en tailandès… los nombres de los pueblos para llegar a las cascadas. 8,30 salimos a la ruta, en 5 minutos paro una camioneta hacia nuestro primer objetivo!, donde en 15 minutos nos levantò otra camioneta que nos llevarìa hasta la entrada al parque!

Eran las 9,30 y habìamos hecho la mitad del camino gratis! Ja!
Allì nos enteramos que nos faltaban 24 km duro pero menos que lo anterior. Entonces después de querer cobrarnos 2000 bath por llevarnos hasta el camping y NO DARNOS UN MAPA empezamos a caminar. Cuando menos lo esperàbamos para una de las songthaew y se ofrece a llevarnos hasta la mitad del camino donde el tenìa que recoger unos turistas, era un pibe de 23 años que puso buena mùsica y charlamos un rato. 10, 30 estàbamos en un check point (era largo el camino), faltaba rato todavía, empezamos a caminar… y en 5 minutos o menos nos parò una Land Rover, una familia de tailandeses con una beba de 11 meses que no entendìan porque estàbamos caminando.
Nuestra aventura fue ràpida 1130 estabamos en el campamento y sòlo habìamos pagado la entrada al parque gracias a la amabilidad de los Thai!!
Entonces alquilamos carpa, comimos, y nos fuimos a las cascadas…. UN PEDACITO DE PARAISO EN LA TIERRA ¡TODO PARA NOSOTROS!, esa fue la sensación cuando llegamos, no podìamos creer ese lugar tan hermoso y tan aislado del turismo de masas.

El camino hacia las cascadas, de 1.5 km, te hace sentir una hormiga, tan pequeños somos ante la inmensidad de la naturaleza. Arboles de 30 metros, caña de bambù de màs de 10 mt y palmeras con hojas de hasta 5 metros!. Nos enteramos que la caña de bambù es un tipo de “pasto” de la misma familia que el arroz y la caña de azucar pero el bambù es uno de los tipos màs antiguos…. 60 millones de años… me parece que si somos hormigas…
Las cascadas bajan en 4 secciones y se forman piletones de piedra caliza que le da el color al agua. En realidad es un rio que se cae por un acantilado… sin palabras, que lugar!?!?! Nos bañamos, las admiramos, Dami se tiro de bomba… y luego llegaron los turistas Thai.
Al volver, una pareja de Tailandeses, los unicos acampando en el lugar nos invitan a cenar con ellos, cocinarìan comida Thai exquisita y nos enseñarìan algunas costumbres y como comer sus comidas!! Así que comimos Tom Yum,, omellete, arroz y verduras…. Realmente esta bueno cuando está bien echo. Charlamos de la vida, de la Argentina, ellos quieren ir al mundial de Brazil y nos enseñaron algo de cultura Thai. Genios!
Dormimos bien, a pesar de todos los pronósticos, todavía no sabíamos como volver asi que durante el desayuno buscamos opciones. Encontramos a un guía que se ofreció a llevarnos, alojarnos, darnos la cena y al otro día volver en elefante ¡todo por 1000 bath!!
Asi que fuimos nuevamente a las cascadas esa mañana y luego del almuerzo emprendimos camino a Kho – Tha (7km – pueblo con gente nativa) con un grupo de holandeses y dinamarqueses que habían contratado el tour desde Bangkok.
Llegamos al pueblo, ubicamos nuestras cosas en la escuela y nos llevaron a unas cascadas otra vez sin palabras!!! Cuevas, jungla, piletones, elefantes, increible! Ese serìa nuestro baño de la tarde, eso si nada de shampoo o jabon, todo rùstico por 2 dìas.

Cenamos con los Holandeses (9) los dinamarqueses eran 12 aprox y parecìan ser un grupo muy cerrado, todos parecidos, rubios, altos, blancos… Los holandeses eran todos estudiantes de intercambio viviendo en Bangkok. Madelone y su novio muuuy simpàticos y charlatanes estudiaban finanzas, con ellos charlamos hasta tarde.
A las 7 am empieza nuestro dìa, y después de un desayuno ràpido nos subieron al elefante, de una y sin tiempo para nada. Ja! Nada de contacto, tienen mal humor, nos dijo el guia.

Aprendimos que los elefantes son animales salvajes y feroces, temidos por otros animales y por el hombre, hay que tener mucho cuidado y hacer caso a las señales en los P N donde dice “beware of elephant crossing”. Tambièn nos dimos cuenta que son como tractores, van por donde sea, agua, barro, piedras, y suben y bajan montañas sin problemas. Nos llevaron a los dos en una silla, más el domador en el cuello, muy incòmodo para nosotros y ni queremos saber para el pobre elefante! Con razón el mal humor pobrecito! Emprendemos camino a través de un rio de montaña, luego una zona pantanosa, luego subimos la montaña, trepo sobre piedras, troncos, y todo tipo de obstáculos, en 2 hs estábamos en destino esperando al grupo. Que experiencia mas hermosa! Y a la vez no podíamos dejar de sentirnos un poco mal por el pobre elefante.

De esta manera terminaba nuestra aventura de fin de semana, no compramos el tour, y se podría decir que fuimos a dedo y volvimos en elefante!!!!

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